“Más allá del Cosmos, del Tiempo, del Espacio, de todo cuanto se mueve y cambia, se encuentra la Realidad Substancial, la Verdad Fundamental” (El Kybalion).

“Todo está contenido y se conserva en el Uno, todo se modifica y se transforma por tres: la Mónada ha creado la Díada, la Díada ha producido la Tríada y la Tríada brilla en el Universo entero” (Ramaseum de Tebas).

Para conocer el número tres o también llamado “ternario”, se hace necesario investigar en su origen. ¿Qué significado posee el número tres? ¿En dónde radica su importancia? ¿Cómo podemos llegar a entender el número tres?…

La palabra tres deriva del latin “TRINUM” o “TIU­BIUM”. De manera simple, el número tres se compone de la reunión de tres unidades; o de otro modo, del uno y el dos; que representan la unidad y el primer número par, respectivamente.

Al realizar una revisión general de literatura filosófica y esotérica, vemos que el número tres aparece asociado a las palabras ternario, triada, trilogía. En la mayoría de las culturas la cosmogonía es explicada a través de Trinidades, así en los egipcios aparece Isis, Osiris, Horus; entre los hindúes, Brahma, Shiva y Vishnú; entre los chinos El Tao, El Yin y El Yang; los griegos, Caos, Gea y Eros, los Cristianos Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Muchos personajes de la historia tales como Pitágoras, Agrippa, Papus, Hermes Trismegisto, nos han legado sus conocimientos y nos permiten acercarnos a la explicación del Misterio de la Vida.

El presente trabajo tiene por objeto esbozar antecedentes acerca del significado del número tres y contribuir en la reflexión interior de cada uno de los Hermanos, especialmente de los H:. A:.

A:.L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.

APORTES TEÓRICOS DE DIFERENTES AUTORES.

El gran maestro Pitágoras (582 A.C.- 507 A.C. aproximadamente) decía que los números explicaban la existencia del Universo. Para él, la matemática era la ciencia de los principios, en donde el número era la virtud intrínseca y activa del Uno Supremo, de Dios, fuente de la armonía universal. De esta manera, el número tres era la imagen de la armonía perfecta. Ahora veremos las razones de ello.

Decía él que Dios tiene por número la unidad o el número uno (la Mónada), esencia y sustancia indivisible, siendo ésta el primer principio. Dios se manifiesta como Díada creadora, su facultad generadora y reproductiva genera al mundo. De esta manera, converge en una dualidad: principio masculino activo, animador y principio femenino pasivo, los que juntos forman el triple mundo: mundo natural, mundo humano y mundo divino. De esta misma forma, el hombre está formado de tres elementos: cuerpo, alma y espíritu. Pitágoras se refirió a la Ley del Ternario como la ley por la cual se construyen las cosas, bajo el impulso de la Unidad Divina.

Para Pitágoras “La Unidad es la Ley de Dios (correspondiente al número 1), el número es la Ley del Universo (nacido por medio de la Dualidad), la Evolución es la Ley de la Naturaleza” (Ley del Ternario).

Enrique Cornelio Agrippa[1] menciona “el uno es la Unidad, Unidad que penetra lo más sencillamente en todos los números, es el principio y el final de todas las cosas, después de él no hay nada. El Uno se refiere pues, al Dios supremo, quién siendo uno e innumerable, creó no obstante cosas numerables, y las contiene en sí. El número Dual es el primer número, porque es la primera cantidad o multitud, el Dual es la primera semilla de la unidad y la primera creación; por eso lo llamamos Génesis y Juno, número de matrimonio, pues hay dos sexos, el masculino y lo femenino. El Trinario es el primer número incompuesto, el número sagrado, el número de la perfección y el número más poderoso, pues hay tres personas en Dios, denominado también el Ternario de la Perfección”.

Al revisar el Manual del Aprendiz, de Aldo Lavagnini, encontramos “Todo es Uno es su Realidad, en su Esencia y Sustancia íntima y fundamental, todo viene de la Unidad, todo está contenido y sustentado por la Unidad, todo se conserva, vive, es y existe en la Unidad; todo se disuelve y desaparece en la Unidad. Este Todo es evidentemente el “ser”, la Esencia y Sustancia de toda cosa, potencialmente contenido en todo “ser” y parcialmente manifiesto en toda existencia y en el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. Conocer la Unidad del Todo es, conocer la Realidad”.

El Todo se manifiesta y aparece como dos. Unidad y Dualidad están así íntimamente entrelazadas. La Dualidad expresa la existencia en sus múltiples formas. De esta dualidad, deriva el número tres, que es la unión.

El número uno se asocia al cielo, el dos a la tierra, así tenemos que el número tres sería el hijo del matrimonio del cielo y la tierra. Es la imagen de la hierogamia planteada por los alquimistas.

Hermes Trismegisto nos legó su filosofía hermética a través de los siete principios herméticos, los cuales explican el misterio de la vida, los distintos planos existentes y el dominio de las fuerzas mentales por sobre los elementos materiales. Para Hermes, el Todo es el espíritu que se oculta detrás de todas las manifestaciones y apariencias que conocemos, materia, energía, fenómenos de la vida.

EL NÚMERO TRES EN MASONERÍA Y EL GRADO DE APRENDIZ.

El número tres aparece en distintos símbolos, herramientas y costumbres de la Masonería. Se dice que para formar una Logia Simple se necesita de, al menos, Tres Maestros. Nuestra Logia “Azul” o “Simbólica” está compuesta de tres grados: de Aprendiz, de Compañero y de Maestro. Empleamos tres palabras en la ceremonia ritualística: Libertad, Igualdad, Fraternidad y tres son los abrazos que se acostumbra a dar a los hermanos.

Al momento de la Iniciación, el postulante responde a tres preguntas en el Testamento: que deberes tiene el hombre para con Dios, para con sus semejantes y para consigo mismo.  Luego al interior del Templo, el recipiendario es sometido a tres viajes simbólicos, a través de los elementos de la naturaleza, aire, agua y fuego; el signo, el toque y la aclamación del grado de aprendiz también están relacionados con el número tres. La edad del Hermano Aprendiz es de tres años y las herramientas del grado son tres.

Para ingresar al Templo, el aprendiz debe dar tres golpes a la Puerta y, una vez que se le permite el ingreso, debe realizar la marcha del aprendiz compuesta por tres pasos y realizar los saludos correspondientes al Venerable Maestro y al Primero y Segundo Vigilantes, respectivamente.

En el Templo observamos tres pilares situados en el Ara: Sabiduría, Fuerza y Belleza, tres cirios están en el sitial del Venerable, y en el oriente, podemos identificar el Delta Luminoso, triángulo que posee un ojo en su interior. Este símbolo sería, a mi juicio, uno de los más representativos del número tres y que explica los Misterios de la Vida. Al respecto, Ragón nos dice “Los tres puntos del Triángulo significan pasado, presente, futuro; el triángulo entero significa Eternidad o Dios Eterno. Los tres ángulos, los atributos de Dios: sabiduría, fuerza y belleza”.

APRECIACIONES

Desde tiempos inmemoriales, el hombre ha necesitado respuestas acerca del origen de las cosas y de la vida. Muchos Iniciados nos han legado su Sabiduría en sus escritos que, según opino, deben haber sido apoyados directamente por el G:.A:.D:.U:.

El ternario viene a representar una explicación de la existencia de la Vida, son las tres fuerzas primarias que subyacen a la Creación.

La masonería emplea el número tres en sus símbolos, herramientas, usos y costumbres, rituales y, en el Grado de Aprendiz, se hace presente desde el momento de la iniciación.

La vida es movimiento constante, se transforma, cambia, manifestándose en distintos estados o planos, dependiendo de la vibración en la que se encuentre. Todo nace, se desarrolla y muere, todo vuelve al Uno y se vuelve a manifestar nuevamente. Pero existe un poder, un espíritu, que se oculta tras las apariencias y que nuestra comprensión no nos permite ver. Esto es Dios, el Creador.

Somos parte del Universo y el Universo es parte nuestro, somos parte de Dios y Dios está dentro de cada uno de nosotros.

El estado físico y material en el que nos encontramos actualmente, representa sin duda un obstáculo para el acercamiento hacia Dios. Es por esto, que se hace necesario trabajar en los defectos que poseemos, empleando para esto las herramientas que se nos han entregado en el Grado y, lograr así el cada vez más cercano encuentro con ese Uno, con el Todo.

S:.F:.U:.

Escrito por anónimo…


[1] Extractos del libro Numerología Oculta.