Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.

Proverbio chino

La carta de iniciación por consecuencia es el Arcano uno conocido como el Mago, el cual posee una serie de indicaciones ocultas en su composición que la convierten en un fiel indicador de las diversidades de la baraja del tarot.

En la mesa de nuestro personaje figuran una serie de artefactos que puede utilizar sin mayores inconvenientes, siempre y cuando posea el conocimiento perfecto que le es entregado por medio de la iniciación, ya que en su instrucción ha podido apreciar que cualquier movimiento que realicemos en este plano se ve íntimamente ligado al principio de Causa Efecto del hermetismo.

Es así como la utilización de los distintos niveles mágicos que pueden ser alcanzados por el iniciado es altamente peligrosa para su entorno y requieren ser especificados desde el comienzo de cualquier proceso de iniciación hermética.

Para la Golden Dawn[1] la existencia de tres  formas de magia es evidente, y se aprecia en la forma que ésta es utilizada. No obstante lo anterior, es menester incorporar en nuestros diálogos la composición y entendimiento de la formación hermética de los aspectos vibratorios que han de existir en nuestros planos[2]. A continuación entregamos las definiciones la Golden Dawn que ha dejado en nuestros baúles.

“La Magia Blanca es la ciencia y el arte de conseguir que se produzca un cambio de acuerdo con la voluntad, utilizando medios no comprendidos actualmente por la ciencia occidental tradicional, con el propósito de obtener el conocimiento y la conversación con el Santo Ángel de la Guarda”

Si consideramos la afirmación anterior, podríamos llegar a la conclusión que el Mago es capaz de utilizar las herramientas que posee en su mesa de tres patas, de la forma que el estime conveniente, no obstante, el escenario se complica al asentir que este Arcano a comenzado a caminar por los vacios callejones de la magia sin imaginar que sus decisiones poseen efectos en ambos planos de la existencia espiritual.

Veamos que nos indica la Golden Dawn en materias relacionadas con la Magia Negra y Magia Gris.

“La Magia Negra es la ciencia y el arte de conseguir que se produzca un cambio de acuerdo con la voluntad, utilizando medios no comprendidos actualmente por la ciencia occidental tradicional, con el propósito de provocar daños físicos o no físicos a los demás o a uno mismo, y puede realizarse de forma consciente o inconsciente”

“La Magia Gris es la ciencia y el arte de conseguir que se produzca un cambio de acuerdo con la voluntad, utilizando medios no comprendidos actualmente por la ciencia occidental tradicional, con el propósito de provocar un bienestar fisco o no físico a uno mismo o a otros, y puede realizarse de forma consciente o inconsciente”.

Las definiciones son básicamente las mismas, no obstante sus cambios radican en el resultado que hemos de provocar para obtener los efectos deseados.  En muchas ocasiones pensamos que nuestras intenciones son llanas y puras, y que nuestras formas de trabajar en el Tarot son transparentes, no obstante, el Mago en su espíritu encierra la necesidad de un conocimiento pleno en materias de causas y efectos.[3]

De esta forma, y como comienzo trascendental de la obra tarótica, debemos aprender la virtud y dones místicos que surgen de la concentración como fortaleza y emprendimiento que tiende a la cognición sensitiva de los demás arcanos. Esta concentración es la forma forjada en las paredes invisibles de la dicha divina para la comprensión y aprehensión de los demás significados de los arcanos como formas arquetípicas del entorno.

“Aprende primero la concentración sin esfuerzo, transformando el trabajo en juego, haz que todo yugo aceptado te sea suave y que toda carga que lleves te resulte ligera”[4]

La relación que podemos encontrar en la composición gráfica del Tarot es con la letra hebrea Aleph[5] como figura representada por el personaje de la carta. La letra en cuestión es un ejemplar dilema de la fuerza colectiva que ha sopesado la razón con la emocionalidad, forjando a un individuo capaz de dominar el plano en el cual se ha de encontrar.

Es así como Aleph y por ende el Mago se presenta como un arcano que tiende a la estabilidad como forma de inicio y con la genial experticia de convertir su cuerpo en un canalizador perfecto de los avatares de la existencia humana, al volverse un Ser capaz de asimilar lo de arriba con lo de abajo.

La letra en cuestión se ha formado por medio de dos iod, una que se encuentra en la parte superior y la otra en la parte inferior. Lo anterior se divide por una letra vau en diagonal como medio simbólico de separación de las aguas superiores e inferiores.

Si bien, para muchos autores la letra que representa este arcano es la Beth debido a que ésta es la primera nombrada en la Tora, el significado que para nosotros ha tomado especial relevancia y que guarda relación con la letra Aleph se basa en la separación de las aguas, como forma de manifestación del creador.

En un principio no existía separación alguna, de modo, que todo se encontraba relacionado con todo, llegando el término “el agua de las aguas”[6].

Es en el segundo día en el que el Creador separa las aguas extendiendo en medio lo simbolizado por la letra vau, el firmamento.

De esta manera, debemos entender al Mago como un arcano que ha tomado conciencia de la existencia de los distintos planos que existen en su entorno, y como éstos planos infieren en el comportamiento de los Seres. El Mago ha sido capaz de observar fuera de su entorno y de su existencia mortal, para apreciar las bondades y dichas que existen en la gnosis sagrada.

El Mago se encuentra en el presente y en el futuro y posee todas las herramientas necesarias para emprender el viaje, se encuentra listo y no debe esperar más para el cuaternario sagrado.


[1] La Golden Dawn es una sociedad iniciática que ha forjado sus conocimientos en múltiples aspectos ceremoniales que han permitido la introspección del iniciado a distintos planos de la existencia. Existen innumerables obras que cuentan su accionar como ente iniciador. Entre sus miembros figuran grandes exponentes del ocultismo, como Aleister Crowley, Mather McGregor, Arthur Waite, Israel Regardie, Dion Fortune, entre otros, los cuales han dejado en nuestros anales de la memoria una serie de indicaciones ceremoniales.

[2] En la formación occidental surge la obstinación de la división de cada uno de los conceptos en dualidades, es decir, el bien y el mal, lo cálido y lo frio, entre otros. La especificación de este tipo de relaciones se convierte en un hecho muy complejo, en especial por nuestra formación. Es de esta manera, que se recomienda la reflexión en la monadas como procesos e composición completa.

[3] Argumentamos lo anterior, debido a las múltiples ocasiones que fortalecemos la idea de iniciación con el Arcano N ° 1, no obstante, en ocasiones podríamos confundirnos con el “Loco” debido al nivel de riesgo que inconscientemente llevamos en nuestros actos.

[4] Mateo, Cap. 11, Vers. 30.

[5] Hemos apreciado como para algunos la relación del arcano es con la letra Beth que figura la unión de lo divino con los espiritual, la formación es interesante y con bastante sentido esotérico, no obstante, y en relación a la figura formada hemos limitado nuestro estudio a la relación del arcano N°1 con Aleph.

[6] Se vuelve interesante reflexionar sobre el hecho que someramente hemos considerado en nuestro relato.  De modo que debemos preguntarnos, si antes de las separaciones emanadas por Dios los seres existían.

RIVERA