Hiram, como hemos dicho, no era en modo alguno un arquitecto, sino simplemente un fundidor (I Reyes, 7, 13 y II Crónicas, 4, 11),

Pero la pregunta es ¿Quién es ese Hiram que se introduce en la psiquis del nuevo maestro, exactamente como lo quiere la leyenda judía del dibuck?

Hiram, el fundidor de Tiro, era hijo de una viuda de la tribu de Neftalí (I Reyes, 7, 14) o de Dan (II Crónicas, 2, 14). Poco importa, ya que Dan y Neftalí son dos tribus que volvieron definitivamente al culto del Becerro de Oro y renunciaron al elaborarlo por Moisés en el Sinaí. Un hecho digno de mención.

Hiram tuvo por padre a un tirio, también fundidor, llamado Ur. En hebreo, esa palabra significa “Luz”. Hiram es, pues, el primer “Hijo de la Luz”.

A destacar que el hombre de Hiram tiene la misma raíz trilítera en hebreo que las palabras significas noble y libre (franco). Un hombre libre no tiene amo. Que sea “libre y de buenas costumbres”, exige e ritual de aprendiz. Ahora bien, un verdadero católico, un protestante, un judío piadoso están sometidos a domas, ritos y costumbres. No son libres. Un francmasón sincero aprecia las cosas en función de su conciencia.

Por otra parte, la leyenda de Hiram nos cuenta que fue instruido, durante un descenso al centro de la tierra, por Tubal Caín, su antepasado. Y Tubal Caín sirve como palabra de ciertos grados de la francmasonería. Significa en hebreo “posesión del Mundo”

¿Quién es Tubal Caín?

Un fundidor, el primer fundidor del bronce y del hierro este último considerado impuro en todas las tradiciones.

Tubal Caín tuvo como padre a Lamec, hijo de Metusael, hijo de Mehujael, hijo de Irad, hijo de Enoc, hijo de Caín. En total siete generaciones. ¿Y quién fue el padre de Caín, antepasado de Hiram? He aquí algo que hará temblar a ciertos francmasones cándidos, que identifican a Hiram con Cristo ya que este último resucita.. Pues bien Hiram no resucita en modo alguno en la leyenda masónica. Es sólo su espíritu el que encarna en el nuevo Maestro.

Volvamos al padre de Caín:

El Sepher ha Zohar nos dice lo siguiente:

“Con la expresión hijos de Elohim, la escritura designa a los hijos de Caín, pues cuando Samael cohabito con Eva, le comunico su corrupción de la que quedo en cinta. Fue entonces, cuando dio a luz a Caín, cuyo rostro no se parecía en absoluto al de los demás hombres, y todos los que descendieron de su estirpe no fueron llamados de otro modo que hijos de Elohim” (Zohar I, 37 a.)

Tubal Caín es la séptima  generación nacida de Samael y Eva.

Hiram desciende de Ur y por consiguiente de Tubal Caín y a través de este viene en línea directa de Samael y Eva. En la tradición judía, Samael es el Ángel Rebelde, el Tentador, el Ángel de la Muerte. Es así como el Zohar menciona que al final de los tiempo Samael volverá a ocupar su lugar, una vez cumplida su tarea y expiado su error.

A raíz de esta tradición se denomina valle al lugar en que se reúnen ciertos altos grados de la masonería, en hebreo, la palabra se traduce por gehenna, termino que designa el plano infernal en la religión judía.

Texto de Robert Ambelain

Adaptado por RIVERA