Antes de 1723 el compañero accedía al grado de maestro de pie, ya que lo esencial en ese momento era el juramento que se realizaba.

El análisis de los rituales , es decir , el de aprendiz y el de compañero no pone de relieve más que una posición psíquica para el primero, con sus bautismos purificadores por los elementos Aire, Agua y Fuego. El de segundo solo expresa una orientación intelectual y filosófica. Pero ninguno de los dos grados iníciales supone una transformación. Solo el de la maestría ha de suponerlo.

¿En qué consiste, la particularidad del Compañero?

En que va a sufrir una muerte simbólica, y esta se traducirá por una inhumación ficticia, aceptada conscientemente por el recipiendario, durante la cual permanecerá tendido de boca  arriba sobre el suelo , con la cabeza hacia el oeste , a fin de poder levantarse frente al oriente, en el que renace el sol cada día.

Ahora bien, la posición de decúbito desempeña un papel múltiple en la vida (y en la muerte), papel que los masones han desdeñado hasta ahora a analizar. Sin embargo, en la mayoría de los casos el hombre y la mujer permanece más en contacto  con la tierra madre.

Mircea Eliade en su obra lo sagrado y lo profano dice:

“Esta experiencia  fundamental -que la madre no es más que la representante de la Gran Madre Telúrica- ha dado lugar a innumerables costumbres. Recordemos , por ejemplo, el parto sobre el suelo (La humipositio), que aparece aquí y a través del mundo entero, desde Australia hasta China, desde África hasta América del Sur. Entre los griegos y los romanos la costumbre había desaparecido ya en la edad histórica, pero no cabe duda que existió en un pasado más lejano. Ciertas estatuas de las Diosas que presiden el nacimiento (Eileitya, Damia, Auxeia) las representan de rodillas, exactamente la posición de la mujer que pare en el suelo. En los textos demóticos egipcios la expresión “sentarse en el suelo” significa “parir” o “parto”.

“Esta claro el sentido religioso de la costumbre: la concepción y el parto son las versiones micro cósmicas de un acto ejemplar ejecutado por la tierra; la madre humano no hace sino imitar y repetir el acto primordial de la aparición de la vida en el seno de la tierra. En consecuencia, debe ponerse en contacto con la Gran Genitora, para dejarse guiar por ella en el cumplimiento el misterio constituido por el nacimiento de una vida, para recibir sus energías benéficas y encontrar la protección materna”.

“Más extendida todavía esta la costumbre de posar al recién nacido en el suelo. Se mantiene todavía en ciertos países de Europa. Una vez bañado y vestido el niño, se le deja sobre el suelo. El padre lo levanta después (de terra tollere) en señal de reconocimiento”.

A continuación Ambelain se adentra en el contexto.

El mundo antiguo conocía a Ouroboros, la serpiente enroscada en circulo que se muerde la cola. En el Bestiare du Christ, de L Charbonneau-Lassay, se incluye un estudio muy completo de los diversos aspecto del simbolismo de esa serpiente en el campo de lo sagrado.

Paro hay uno que no ha sido abordado nunca, el de Ouroboros como imagen de una corriente oculto que rodea el globo. El magnetismo terrestre, campo magnético bastante regular al nivel de la superficie de la tierra y cuyo polo magnético norte varia lentamente de año en año, podría expresarlo muy bien.

Extraído de Textos de Ambelaim y Eliade.

Revisado por:

RIVERA